Por qué definir la salida antes de entrar
Decidir con la operación abierta y el precio moviéndose es cuando peor se decide: se aguanta lo que pierde y se vende lo que gana. Fijar los niveles antes quita la emoción de la ecuación.
Todo parte de la volatilidad
Un activo que se mueve 5 % al día necesita un stop más lejano que uno que se mueve 0,5 %. ARIA mide la volatilidad diaria con los últimos 20 cierres. Sin volatilidad medida, no hay compra.
Los cuatro niveles
- Stop: el precio al que se sale para limitar la pérdida. Se calcula con la volatilidad y se acota entre un 1,5 % y un 10 %.
- Objetivo: el doble de la distancia del stop. Se arriesga una unidad para buscar dos.
- Cerrojo: cuando la posición gana una unidad de riesgo, el stop sube hasta el precio de entrada. A partir de ahí, la peor salida es empatar.
- Horizonte: dos días en cripto, dos sesiones de bolsa en acciones. Si la tesis no se cumple en ese tiempo, se sale.
El tamaño importa tanto como el nivel
El tamaño de la posición se calcula para que, si salta el stop, la pérdida sea como mucho el 1 % del saldo. Un stop lejano implica una posición más pequeña.
Lo que un stop no resuelve
Un stop no garantiza el precio de salida: si el mercado salta de golpe o hay poca liquidez, se vende peor de lo fijado. Y una acción tokenizada puede tener menos liquidez fuera del horario de la bolsa de Nueva York, por eso ARIA no vende por tiempo con la bolsa cerrada.
Todo esto, hoy, se prueba en carteras ficticias: así funciona ARIA. Información general, no asesoría de inversión.
Información general, no asesoría de inversión. Invertir implica riesgo, incluida la pérdida del dinero que pones.